Machupicchu Pueblo sin dinero, la punta del iceberg

Machupicchu sin dinero

Durante el mes de enero la Municipalidad de Machupicchu se ha declarado en emergencia financiera, a raíz de las medidas para evitar el contagio del coronavirus; medidas que, han impactado gravemente el turismo al cerrar el Parque Arqueológico de Machupicchu. A causa de este cierre, la municipalidad, la población y los empresarios cuyos ingresos se deben exclusivamente al turismo, se encuentran en una delicada situación.

En los últimos días los principales diarios naciones ha publicado notas preocupantes sobre la delicada situación que está atravesando la Municipalidad de Machupicchu, debido al cierre al turismo del Parque arqueológico.

Recordemos que en 1950 Machupicchu Pueblo, no existía, la zona era conocida como “Aguas Calientes”. Recién a causa del incremento del turismo en la zona en los años 70’s y posteriormente en 1981 al ser declarado “Santuario Histórico del Perú”, y luego, en 1983 al ser declarado “Patrimonio Cultural de la Humanidad” por la UNESCO; las visitas a la maravilla moderna crecieron de forma exponencial, lo que impulsó la aparición de Machupicchu Pueblo, y por consiguiente del municipio que, al 2017, albergaba 4525 pobladores; y, en el que funcionan 247 hoteles, 237 restaurantes, 200 tiendas de distintos tipos, entre muchos otros negocios locales.

Machupicchu declarado en emergencia económica

El principal problema de vivir en Machupicchu Pueblo, es que, los ingresos dependen 100% del turismo. No existen industrias ni comercio en la zona que no dependa del turismo; y, este turismo se enfoca 100% en el Parque Arqueológico de Machupicchu.

Esta es la principal razón de la grave situación que atraviesa en este momento la Municipalidad de Machupicchu. La falta de empleo es un problema grave actualmente. No existe prácticamente ningún negocio en la zona que no perciba sus ingresos directa o indirectamente del turismo.

Después de un año prácticamente perdido, el nuevo anuncio del gobierno central es que estamos en medio de una nueva pandemia, por la segunda ola del coronavirus. Ante este escenario se dio el cierre total del Parque Arqueológico de Machupicchu, luego de que por algunos meses reabriera con restricciones atrayendo turistas nacionales que estaban aliviando la tensión económica en la zona. Sin embargo, ante el anuncio del gobierno central nuevamente se encuentra cerrado.

Municipalidad de Machupicchu sin dinero para los servicios básico

Ante el actual escenario el presupuesto de la Municipalidad de Machupicchu para este año es de 17’299,756 soles, lo cual es 10 millones menos que en el 2020, año en que inició la pandemia; y es, 16 millones menos que en 2019. Recordemos que el 85% del presupuesto del municipio depende de los recursos directamente recaudados.

En el diario La República se publicó una nota, informado que, a la fecha, la referida municipalidad cuenta con 214 mil soles para afrontar gastos corrientes, sin embargo, el gasto solamente de las planillas de la municipalidad es de 550 mil soles, y, en total para sueldos y servicios se requiere de 700 mil soles mensuales, según información de la propia comuna.

Machupicchu, de bonanza a pobreza

Hace un par de años atrás Machupicchu recibía alrededor de un millón trescientos mil turistas al año, entre 3500 a 4000 turistas diariamente. La cantidad de dinero que llegaba diariamente a Machupicchu era colosal. Hoteles, restaurantes, discotecas, tiendas, bares, y muchas otras empresas recibían una inyección diaria de grandes sumas de dinero, que atraía gente de todos lados a trabajar (aunque sea eventualmente) en Machupicchu.

La maravilla moderna recibía la visita de grandes celebridades y multimillonarios que han paseado por su plaza, y han se han fotografiado en la principal atracción turística de Perú.

Fue tal la bonanza de la gente que vive en Machupicchu Pueblo, de los dueños de empresas y los trabajadores, que, en su momento, empezaron a cometerse abusos, como elevados precios de algunos servicios, personas a las que se le negó el paso, personas a las que se maltrató, estudiantes a los que se dejó esperando por horas para que pudieran ingresar al parque arqueológico, y todos los días se veía denuncias a través de las redes sociales, sobre actitudes clasistas y racistas, favoreciendo al más adinerado.

Suena crudo, pero es hora de hacer un «mea culpa». No podemos cerrar los ojos, cuando Machupicchu estaba abierto y había exceso de turismo, la balanza se inclinaba al que más podía pagar. Ahora la comuna pide apoyo al gobierno central para que puedan subsistir antes la actual situación, con el cierre de Machupicchu.

Comedor popular para Machupicchu

Esta falta de empleo y de dinero en Machupicchu está forzando a decenas de personas, diariamente, a acudir al comedor popular del distrito para conseguir comida. Personas que, en otro tiempo, vivían rodeados de servicios turísticos de primer nivel ahora acuden al comedor “Una esperanza” que reparte hasta 200 raciones de almuerzos diariamente.

En una nota publicada por RPP Noticias, citan al alcalde de Machupicchu, Darwin Baca León, en referencia a la creación del comedor luego de la “declaración de emergencia financiera”, y que este se mantiene gracias a los aportes de funcionarios municipales quienes disponen parte de sus salarios para la compra de alimentos, así como los propietarios de restaurantes quienes otorgan parte de sus insumos, para el funcionamiento de este comedor.

Machupicchu, la punta del iceberg

La situación de Machupicchu Pueblo, es solamente la “punta del iceberg”, pues en términos económicos una gran parte del PBI de la región Cusco proviene del turismo.

Si bien en los indicadores del INEI sobre el PBI nacional, no está el sector turismo como tal, sectores que dependen mayoritariamente del turismo como: manufactura, comercio, transporte, alojamientos y restaurantes y buena parte de servicios (como agencias de viaje), representan el 34.97% del PBI de la región Cusco, al 2019.

Como habíamos indicado, una gran parte de estas actividades económicas dependen del turismo, por ejemplo, la actividad hotelera (alojamientos), en Cusco se puede decir que prácticamente subsisten del turismo, por lo que muchos hoteles locales están en situación de insolvencia, y solamente las grandes cadenas están superando aun esta situación. Actividades como los restaurantes dependían en buena parte del turista y en buena parte del cliente local, dudo que existan estadísticas exactas que nos permita medir fielmente el impacto del cierre, no solo de Machupicchu, sino también, de los demás centros turísticos de Cusco; sin embargo, podemos ver que este impacto ha golpeado completamente a toda la región. Machupicchu es solo la punta del iceberg.

Reapertura de las actividades turísticas

En este escenario, gremios como la CARTUC (Cámara de Turismo de Cusco), han mostrado su preocupación, exhortando a las autoridades regionales y del gobierno central a buscar “soluciones creativas” para lograr la reapertura del turismo en la región.

Es labor de nuestras autoridades, ahora, buscar el punto de equilibrio. No se trata solamente ordenar el cierre de todas las actividades económicas, y ver cuanto tiempo podemos subsistir. Ahora se trata de buscar (Parafraseando a las autoridades de CARTUC) “soluciones creativas”, para que se pueda reiniciar la actividad turísticas, impulsando así un poco la paralizada economía.

Recordemos que muchos de los centros turísticos de la región están ubicados al aire libre, donde si se sigue las normas de distanciamiento se puede evitar el contagio. En Cusco los centros arqueológicos están al aire libre y si si sigue normas estrictas en hoteles y restaurantes se podría mantener controlado el nivel de contagios. Machupicchu ya no recibiría 4 mil turistas por día, recibiría 400 (por decir un número), pero esos 400 turistas podrían ayudar a inyectar dinero en las economías locales.

¿Dónde están los profesionales del turismo en Cusco?

Nos hemos a costumbrado a buscar soluciones en los políticos, cuando lo que siempre se debe hacer es buscar soluciones en los científicos. Los médicos saben mucho de medicina, pero se necesita una solución concertada entre grupos multidisciplinarios de profesionales como virólogos, ingenieros, economistas, médicos, abogados y demás profesionales para discutir la situación de nuestra región y nuestro país para que así respetando el distanciamiento se pueda encontrar una forma de reactivar la economía sin incrementar los contagios.

¿Por qué cerramos los mercados y los bancos o los hacemos abrir en horarios reducidos?, cuando lo que deberíamos hacer es, que abran en horarios extendidos para que la gente que concurre en ellos pueda hacerlos sin aglomeramientos.

Los bancos están abriendo de 9 de la mañana a 5 de la tarde, causando que cuando estén abiertos la gente se aglomere; pero, ¿Qué pasaría si los abrimos de 6 de la mañana a 10 de la noche?, la gente tendría más tiempo para ir y evitaríamos aglomerar a la gente. Los mismo sucedería si los mercados abrirían por más tiempo.

Se puede buscar soluciones al turismo, pero parece que los profesionales del turismo (licenciados en turismo) de Cusco, no se han dedica a estudiar soluciones para esta problemática. La razón de hacer ciencia es estudiar de forma crítica y creativa. Este es momento para que los profesionales del turismo y los colegios profesionales busquen soluciones a la actual situación que vive la Región Cusco, y en definitiva todo el Perú.

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