Luchar o huír

“Es posible que mañana muera, y en la tierra no quedará
nadie que me haya comprendido por completo. Unos me
considerarán peor y otros mejor de lo que soy. Algunos
dirán que era una buena persona; otros, que era un
canalla. Pero las dos opiniones serán igualmente equivocadas.”
M. Y. Lermontov

En la antigüedad existían tradiciones memorables que demostraban respeto incluso por el adversario caído; así pues, incluso entre rivales a muerte existía la honra y el respeto; tal es así, que cuando un rey veía caer a otro en combate, respetaba el luto aunque este fuese su enemigo, muchas veces incluso durante una guerra, se solía tratar con respeto el cuerpo del rival caído, que era devuelto y se cesaba la guerra durante varios días para que este pudiera tener un velatorios y funerales apropiados. Pienso que los días transcurrido, los rivales políticos de Alan García, han guardado (en su mayoría) un respetuoso silencio; sin embargo, este ya terminó pues las exequias terminaron la tarde de ayer con la cremación de su cuerpo; ahora bien, la vida continúa y todos lo que tenían algo que decir sobre lo que pasó los días anteriores deben hacerlo.

No se puede dignificar un acto como el suicidio, al que, por otro lado tampoco se puede considerar un acto inmundo; sino simplemente, es solo un acto humano. Esto proviene de la mete de fanáticos que en él encuentran una especie de redención de alguien a quien consideran demasiado bueno, muchos por fanatismo, muchos por ignorancia, otros por comodidad, algunos pocos por cariño, y otros menos todavía, por complicidad. Las opiniones contrarias provienen del sentimiento contrario; muchas de ellas, quieren ver un rival derrotado (y es posible que se trate de un rival derrotado). No se puede escribir inundado de fanatismo ni de odio, ambas emociones son por igual erróneas y deletéreas. Alan García, pues, es simplemente un político más que debió responder ante la justicia por sus actos en vida, como lo harán todos los en este momento están desfilando por la fiscalía, que a mi parecer esta actuando excepcionalmente bien.

No soy juez y no pretendo declarar culpable (sin pruebas) a alguien que merece la presunción de inocencia, pero en mi opinión esta presunción se ha respetado hasta el final. Si el Poder Judicial, ha determinado prisión preventiva en muchos caso, e impedimento de salida en otros, es simplemente motivado por un peligro de fuga, que en su momento el mismo Alan García Pérez confirmó, el día en que declaró a la prensa que para él “no era deshonor” permanecer en su patria mientras respondía a la justicia, y al día siguiente se encontraba en la embajada del Uruguay, un país con un gobierno de izquierda, mientras sus militantes seguían insultando de “rojetes” a quienes no piensan como ellos (alguien debió decirles que su gran líder estaba pidiendo asilo en la embajada de un país “rojete”); y con esta confirmación del peligro de fuga, es que se configuró todo lo que vendría más adelante.

El suicidio de Alan García fue premeditado, no se puede pensar otra cosa, prueba de ello es la carta firmada que dejó a sus hijos. Alan García no es un héroe de nuestro tiempo; sin embargo, fue lo suficientemente grande como para llegar dos veces a la presidencia del Perú, aunque (y creo que esto a muchos les sonará peyorativa), no sé cuánto mérito haya en ser presidente de un país que suele elegir a sus representantes de forma tan descuidada, admitiendo además el elevado y alarmante grado de ignorancia que existe en este país. Aunque el propio término ignorante ha sido, ya, prostituido al máximo, y lo usan para insultarse entre sí todas las facciones políticas del país (por ejemplo, algún aprista ya me estará tildando de ignorante, y puede que yo sea ignorante en muchos temas, pero no un ignorante “en general”).

Si los apristas quieren dignificar la labor de su líder será llevando nuevamente a su partido a la presidencia del país y hacer un gobierno digno y sin corrupción. Lamentablemente viendo el pasado con mirada acuciosa, mi opinión sincera es que ese partido no hará un mandato con esas características. Su cúpula sigue gobernada por las mismas personas y ahora dicen que renovarán sus cuadros en el congreso, pero simplemente por la no reelección.

Lo cierto es que existen muchas cosas que explicar sobre los gobiernos de Alan García, aunque sus seguidores juren que nunca hubo nada extraño, lo cierto es que hay mucho que investigar y que la justicia determine los grados de responsabilidad. Se debe dejar de culpar a la justicia y a la prensa del suicidio de García, porque si no, se empezará a culpar y denunciar a jueces y fiscales, de cada suicidio de personas que deben responder a la justicia por sus actos. Lo cierto es que el único responsable del suicidio de García es García, no fue un acto heroico… heroico hubiera sido que demuestre su inocencia y sea redimido por esa misma justicia que una vez lo acusó, pero él ya no está entre nosotros; afortunadamente sí están el resto de los implicado, quienes ahora deben responder por sus actos, como debió responder García.

Terminando esta cita. Es obligatorio también observar la actitud de Alfredo Barnechea, quién “aprovechó” la coyuntura para decirnos que cuando él llegue al poder… Bueno, todos escucharon lo que dijo. En mi humilde opinión no ganó votos en el aprimso, porque ellos presentarán un candidato, y perdió muchos votos acción-populistas. Por cierto el partido de la lampa está totalmente deshecho, no tiene la cohesión que sí tiene el APRA. Personalmente, si AP lanza la candidatura de Barnechea o “Vitocho”, mi voto será por otra opción, ues estos últimos (en mi opinión) representan un continuismo indeseable en la política peruana.

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