El Heraldo de Cusco

Bandera de Perú flameando en la plaza de armas de Cusco. Por Erick Gonzales

En mayo de 2008 fundé un espacio para la libre expresión, la cultura y la crítica constructiva. La idea era compleja y la labor también, sin olvidar que me encontraba solo ante aquel camino. Era histórico, idílico, maravilloso verse ante aquel camino solo… no existían miedos ni dudas, en verdad, es que no había, en lo absoluto, nada que perder. Y así con una columna de Basadre impresa en el pie de página de aquel blog infantil y descuidado emprendí el camino por aquel paraje solitario de mis textos impresos en una pantalla de ordenador y enlazados al nuevo mundo en aquel lejano 2008 en que empezaba a su vez, a trabajar para el Banco de Crédito del Perú; lo llamé el Heraldo de Cusco, porque a parte de ser un mensajero de noticias nuevas debía ser un mensajero de aquello que iba suceder.

Portada antigua de "El Heraldo de Cusco"

Con el pasar del tiempo conocí a mucha gente en el internet, conversé con muchos lectores y muchos escribieron conmigo; muchos también me criticaron duramente, y mucho de lo que escribí por aquellos años lo borré, pero no por la abyecta impresión de leerme varios años después, y encontrarme poco atractivo; la verdad es que no me arrepiento de ni uno solo de mis textos pasados, y si hubo muchos que borré fue por la naturaleza de las circunstancias, así como del clima emocional de tiempos difíciles. Mucho también fue rescatado y queda impoluto en la antigua versión de mi amado Heraldo de Cusco. Y así corrompiéndome poco a poco como se corrompe hasta el propio granito de tanto recibir el golpe constante de una gota de agua; así mismo me corrompí por mi nueva vida, los ascensos, las fiestas, los amigos, la enamorada, que luego sería esposa y la llegada de los hijos; hasta que la fuerza de la corrupción de mi alma me alejó de la pluma electrónica y me alejaron de aquella amada pasión.

Miro atrás con melancolía, y recuerdo aquel lejano 2008, y recuerdo aquel camino solitario, y miro esta noche templada de 2 de marzo de 2019 y refundo mi aventura, refundo mi amado Heraldo, con el mismo espíritu corrompido por mis años y mis canas; pero esta vez, con el deseo de que este camino se ensanche y acoja a más gente en sus sinuosidades. Sueño encontrarme con gente joven que crea en los mismos valores de democracia, libre expresión y voluntad de critica constructiva, mezclados con amenidad y poesía y se refunde mi sueño y viva por muchos años. Estoy solo y oxidado esta noche, hace mucho no escribo, hace mucho que no sentía la determinación de que la palabra impresa en esos pixeles libertadores del alma, son el arma democrática más fuerte que existe, y la herramienta de cultura más magnifica que ha creado el ser humano. Mi sueño es un espacio de libre expresión fundado en las bases de la libertad, la independencia y el respeto, y lo realizaré con ayuda del tiempo y el esfuerzo.

Así refundo nuevamente este espacio citando nuevamente a Basadre, de quien mucho debemos aprender, leyendo cosas hermosas como esta: “No podemos, por cierto, curar con un solo trazo deficiencias arraigadas, satisfacer totalmente necesidades angustiosas o recuperar, en uno o dos años, o en unos cuantos años, el tiempo perdido o malgastado, o no integralmente empleado por generaciones anteriores, cuyos esfuerzos constructivos, por otra parte, no debemos ni podemos desconocer sino, por el contrario, necesitamos reconocer y honrar. Urge que podamos educar no sólo a niños, adolescentes y analfabetos adultos, sino también a nuestra opinión pública y a nuestras clases o sectores dirigentes y a estos últimos para que comprendan y se resignen a que los problemas educativos sean estudiados, confrontados y abordados técnicamente y en forma adecuada y a largo plazo”. (Jorge Basadre, Materiales para otra morada, 1960)

El Heraldo de Cusco, ha sido reabierto.

Cusco, 02 de marzo de 2019

Erick Guiomar Gonzales Aparicio

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