David Dumet y la idoneidad en la función pública

Está muy claro que no basta tener conocimientos para triunfar en la vida; está claro, también, que no basta conocimiento [solamente] para ser el mejor y más idóneo para un cargo; así pues, pondré directamente un ejemplo a modo de alegoría [sin tener el propósito de dar a entender que de quien hablo es un delincuente] para que quede claro a qué me refiero. Si una empresa desea contratar a un funcionario para un importante cargo, en el que tendrá acceso a la cartera de la empresa e información clasificada y además deberá tratar con los clientes de la empresa; jamás será contratado un postulante [por más que haya sacado la nota más alta] si este postulante tiene muestras evidentes de tener un carácter que se torna inmanejable, o tienes conflictos que pueden ser perjudiciales, o simplemente si muestra un comportamiento impropio para el cargo; mucho peor será si dicho postulante quizá haya tenido comportamientos delincuenciales [nuevamente repito que es solo un ejemplo y no quiero equipararlo con la realidad]; llevo pues, esta comparativa al extremo para que nos demos cuenta que un simple examen de conocimiento no debe ser el único requisito para otorgar a una persona un cargo importante.

Captura de pantalla de Twitt de David Dumet
Captura de pantalla de Twitt de David Dumet.

Me refiero obviamente al caso del señor David Dumet Delfin, quién ha crispado los diarios y las redes sociales con un comportamiento que esperaríamos de un miembro del lumpen, y no, de un estudioso del derecho. Muchas personas que defienden su libertad de expresión nos refieren directamente a la Constitución; sin embargo, la misma dice “siempre que no ofenda la moral”; en fin, no me parece un acto muy moral decirle a una doctora que necesita un enema, porque tiene el cuerpo y el alma llenos de porquería, o que le diga a un fiscal que es un orate, entre los muchos insultos que a diestra y siniestra a proferido contra cualquiera que no se atreva a pensar como él, como si de un delincuente de esquina se tratase, profiriendo calificativos sin importar genero ni condición.

Está claro, al ver tan desagradable comportamiento, que no basta sacar buenas notas para ser idóneo para un cargo, pero bueno, si los requisitos están puestos en ese sentido, no sé cómo terminará la Junta Nacional de Justicia (JNJ), con un sujeto de esa laya. Está claro también que la mona, aunque se vista de seda, y aunque estudie un doctorado, mona se queda; quizá ese comportamiento lo acompaña desde la cuna y en ese terreno ya no podemos entrar. Sospecho que el señor David Dumet sabe que no es idóneo para este cargo, razón por la cual ahora su cuenta de Twitter con toda su maledicencia [perdón con todo su historial de twitts] ya no existe, porque si de libertad de expresión se tratase lo hubiera dejado tal cual.

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