CHIMERICA | La guerra de baja intensidad entre Estados Unidos y China

La economía del mundo actual depende [en gran medida] de lo que hagan o dejen de hacer los agentes más importantes, en este caso China y Estados Unidos de América, una tensa relación comercial que llamaremos “Chimerica” por la conjunción de sus nombre. La administración de Donald Trump ha incluido a una de las empresas chinas más importantes, Huawei, en la “lista negra comercial”, algo que ya hizo en 2017 contra ZTE dejándola casi en quiebra. Es momento de evaluar los motivos, las implicancias y los riesgos detrás de esta relación comercial con sabor a guerra de baja intensidad.

¿Porqué se incluyó a Huawei en la lista negra comercial?

Sobre la inclusión, del gigante chino Huawei, en la lista negra comercial de Estados Unidos se puede teorizar muchos motivos, como una competencia desleal, cuestiones de derechos de autor o piratería, incluso cuestiones relacionadas con la tendencia política de cada participante de esta pugna de poderes; sin embargo, lo cierto es que se trata de un nuevo tipo de “guerra”, un enfrentamiento de muy baja intensidad, por apoderarse o “equilibrar” el poder mundial. En esta pugna no se solucionan las diferencias con armas, sino con leyes, cercos comerciales – como el caso de la lista negra comercial – y muchas otras armas políticas. Estados Unidos, con Trump a la cabeza ha acusado al gigante chino Huawei de ayudar a Beijing en espionaje, por lo cual han incluido a la empresa de teléfonos móviles en su “lista negra comercial”, lo cual supone prohibir las operaciones con proveedores y clientes extranjeros que supongan “un riesgo inaceptable” para su seguridad. Por lo que empresas como Qualcomm y Micron, en hardware y Google en software, no podrán proveer de productos y servicios a las empresas de la lista sin un permiso especial por parte del gobierno norteamericano.

¿Cómo afectará a la economía la inclusión de Huawei en la lista negra comercial?

Una medida parecida que se dio en 2017 contra ZTE la dejó al borde de la bancarrota. Huawei, sin embargo, se ha estado preparando para un posible escenario parecido; Huawei tiene almacenados suficientes chips y otro componente para mantener su negocio funcionando durante alrededor de tres meses, mientras se le restringe el acceso a la tecnología estadounidense. Ya que la empresa china requiere de software y semiconductores estadounidenses para su negocio, al parecer se ha estado preparando para este momento, desarrollando tecnología propia, por lo que es muy difícil [sin tener información privilegiada] saber el verdadero impacto de esta medida, que tanto conviene a Estados Unidos, debido a que empresas como Qualcomm verán una baja bastante fuerte en su nivel de ventas, ya que Huawei es uno de sus principales clientes, por lo que dejará de vender millones, lo cual también afectará a la economía norteamericana. No se puede afectar [prácticamente nada] en la economía si afectar al resto del mundo, por lo que es de esperar también una baja en los valores de las diferentes bolsas del mundo.

El tema debe resolverse en un plazo razonable de un par de meses, reanudando relaciones entre Washington y Beijing, en el que parece que el gigante de los celulares, Huawei, es una pieza de negociación. Una prohibición total a Huawei significaría que el objetivo del presidente Trump es paralizar China, lo cual puede tener riesgos también para Estados Unidos. Este escenario está retrasando la llegada de las redes 5G; de hecho, Estados Unidos está presionado para evitar el uso de Huawei en las redes 5G, paralizando comercial y económicamente a la empresa China. Estas es una guerra escondida que se está librando en el campo económico y francamente es difícil ver como terminará.

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