Del silencio, la estupidez, ignorancia y otros males

Bandera de Perú flameando en la plaza de armas de Cusco. Por Erick Gonzales

Antes de citar este Articulo, así intitulado, debo aclarar que al haber reabierto este medio, durante las proximas semanas estaré publicando articulos antigüos de este medio, sin cambiar el título, sin modificaciones y con apenas alguna revisión rápida, a pesar de que con muchos de ellos no concuerdo ahora. Aquí va el primero.

La liberación de Lori Berenson ha sido, y sigue siendo, la comidilla del pueblo; no obstante, su situación  actual ha abierto viejas heridas y nos ha demostrado lo complejo de la sociedad; y por sociedad me refiero a la sociedad humana y no a la sociedad peruana, a la humanidad entera. Le duela a quien le duela, no pienso escribir a favor de los miraflorinos ni de Berenson. Pues nadie tiene la razón, ni nadie jamás tuvo la verdad en sus manos, Miraflores no ha sido el único lugar donde se sufrió, las bombas no solo explotaron en Lima, y eso es algo de lo que no logran darse cuenta; y ahora que lo pienso, hay otra gran cuestión de la que no se han dado cuenta: de que los terroristas no son los malos de la película. ¡Vamos!, solo por un instante abran la mente y olvídense que son las únicas personas paradas en la tierra que tiene derechos; muchos de los que escriben artículos y ensayos al respecto no vivieron los tiempos previos al terrorismo que vivió sus últimos dos años de guerra sitiando la ciudad de Lima; hablamos de otros diez o quince años anteriores en la sierra y selva peruana; ahora bien, otro tanto de escritores y blogers que escriben al respecto están demasiado alejados de la verdadera pobreza del Perú, como para juzgar de manera objetiva los hechos de esta violenta época que pudo haber sido menos violenta de no existir esta hedionda escuela política peruana que se enseña en las universidades, y que convierte a nuestro país en uno de los más corruptos del mundo, si no es quizá el más corrupto; tendríamos que aprender a medir la corrupción… lo cual me da otra idea, por que no crear una unidad de medida de la corrupción. Pero no nos perdamos en eso que es tema de otro día.

Si nació el terrorismo, amigos míos, no es porque a un loco de barba y obscuro sentido del humor se le ocurrió estallar autos y volar por los aires los cuerpos mutilados de las personas solo para ganar fama y un gobierno maoísta, entendamos también algo que quizá muchos de ustedes no han visto, que es tener que vivir en la verdadera pobreza, y no estoy culpando de la pobreza al goierno, pero si muchos peruanos cuando no tiene para el trago dicen estar pobres y no se escucha la voz de peruanos que no tiene para comer hasta tres días, si tú estas acostumbrado a decir que tienes hambre porque no tomaste el desayuno pero en algún alejado lugar de Surimana o de Pampamarca  alguien tiene que admitir que tiene hambre después de no comer tres días; y, nos decimos seres con conciencia humana y cuasihippies por arengar contra Berenson, no seamos mezquinos hay lugares en el Perú, señores, donde no hay Saga ni Wong y donde, lo crean o no, hay que caminar uno o dos días para hacer compras, en las que no media ni el dinero porque es casi inexistente, un sueño pasajero para muchos niños ver una moneda de un sol. Ahora seamos honestos, este país no ha sido justo y sigue siendo injusto, particularmente injusto porque aquí se puede ver mucho desarrollo y mucho supermercado y mucho tren eléctrico en Lima, pero no verán ese mismo ahínco en otros lugares del Perú, prueba de ello es que verán en el ovalo de Higuereta, ahí donde se construye el tren eléctrico, un gran letrero que dicta “Presidencia de la República” y contrario a lo que dice el hipócrita de Alan Garcia y toda su junta de sobones, en el resto del Perú no verán ese letrero, me la he pasado por Cusco y créanme, que he recorrido todo el departamento de Cusco que es geográficamente mas grande que Lima y no he visto tal letrero, solo conseguí ver mucho turista en el centro, y mucho pobre en los lugares mas alejados, he visto pueblos pobres y pueblos enriquecidos y corruptos por el canon gasífero, he visto soledad y tormento, he visto una inauguración de una carretera de penetración a la selva (si señores, Cusco tiene selva no es todo sierra) orgullosamente inaugurada por Alan Gracia al inicio de su mandato, pero recuerdo que quien la construyó fue Don Alejandro Toledo, he visto mediocridad y mentira, he visto hambre pero no ese letrerito que, sí vi, en muchos lugares de nuestra capital, porque para el presidente así como para los congresistas, si no se esta en Lima o en sus alrededores no se es peruano, y si no se es miraflorino no se es limeño con estilo. El Perú sigue siendo injusto, por eso nació el terrorismo. Estos terroristas, tuvieron el pecado de ser terroristas y de traicionar su pensamiento porque si bien nacieron como lucha social, se convirtieron en tan corruptos como aquellos a quienes combatían, prostituyendo su lucha convirtiéndola en una parvada de buitres esperando jalar algo a sus bolsillos y solo causaron una sangrienta llaga al Perú. Finalmente comprendo que no hay santos ni salvadores; así mismo, villanos, y parafraseando a Galeano los peruanos hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez, nos hemos confrontado entre nosotros cuando el enemigo se erigía alegre en la cúpula política peruana, y esta nuestra estupidez determinará la final escisión de esto que conocemos como Perú.

No me importa donde viva Lori Berenson, y en mi opinión los miraflorinos tiene tanto derecho de elevar su voz de queja por la presencia de Lori, así como esta tiene todo el derecho del mundo en elegir donde vivir. Me parece al final un tema mas del que no debí escribir.

Publicado originalmente el 30 de mayo de 2010

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